Independencia para el Kurdistán, crisis para la región.

June 15, 2017

 

 

A pesar de que hace décadas que luchan por su independencia, los kurdos han saltado a la primera plana del escenario internacional por su rol fundamental para combatir al Estado Islámico en Siria e Irak. Con más de 40 millones de personas distribuidas entre Turquía, Siria, Irak e Irán, los kurdos son un actor clave para el futuro de Medio Oriente. El reciente referéndum independentista convocado por el Kurdistán Iraquí puede desatar un conflicto regional a gran escala. Enterate por qué:

 

Mira el video explicativo acá:

 

 

 

 

Una historia de lucha por la independencia.

 

 

“Los kurdos son como el fuego. Si te acercas amablemente, te darán calidez. Si lo haces violentamente, te quemarán” Leyla Zana. Activista por los derechos de los kurdos en Turquía.

 

 

De los casos de separatismo conflictivo en el mundo, uno de los más destacado es el de la región del Kurdistán. El pueblo kurdo, es un pueblo sin Estado, que se distribuye principalmente en el territorio de varios países de la zona. Tras el reparto de las antiguas posesiones del Imperio Otomano en Medio Oriente, el territorio del Kurdistán quedó fragmentado entre Siria, Turquía e Irak, luego  de una efímera independencia aplastada en 1921, a pesar de que un Estado Independiente Kurdo estaba previsto por el artículo 62 del Tratado de Sevrés.

 

 

Históricamente, a pesar de luchas y reclamos durante todo el siglo XX, se les han negado autonomía o independencia ya que el territorios que pretenden son una importante fuente de recursos naturales y económicos para los países de la región. Incluyendo la cuenca y la naciente de los ríos Tigris y Éufrates, las dos principales fuentes hídricas de la región, zonas fértiles y verdes que se diferencian del paisaje desértico que caracteriza la mayoría del territorio sirio e iraquí, y energéticos de los cuales dependen los países de la zona.

 

 

El Kurdistán iraquí: Camino hacia la independencia.

 

 

En los últimos años, Irak es el país donde los kurdos han logrado mayor autonomía de facto, aunque no sin recelo de las autoridades nacionales. Sin embargo, esto no siempre ha sido así. Durante la administración de Saddam Hussein, se dió en Irak una de las mayores ofensivas contra el pueblo kurdo en el SXX, conocida como el Genocidio de Anfal, donde entre 1987 y 1988 se asesinaron entre 50 y 182 mil personas contando kurdos y otras minorías (asirios, yazidíes, judíos y turcomanos).

 

 

Esto generó un fuerte enfrentamiento entre los kurdos y el gobierno de Saddam Hussein, que redundó en un apoyo de tropas kurdas a la invasión norteamericana de 2003. En el marco de la nueva constitución iraquí patrocinada por Estados Unidos en 2005, el Kurdistán iraquí comenzó a tener mayor autonomía y relevancia, a punto tal que el presidente del país fue entre 2005 y 2014 el líder kurdo Yalal Talabani.

 

 

 

 

Actualmente el Kurdistán iraquí es la región más estable del país tanto política como económicamente. Su gobierno es de tipo parlamentario y está actualmente ejercido por el presidente Masud Barzani, quien maneja las relaciones exteriores autónomas de la región. En cuanto a la economía, ha logrado alcanzar un mayor nivel de desarrollo que el resto de Irak, con un ingreso per cápita un 30% superior atrayendo alrededor de 20.000 trabajadores de otras zonas. Sus principales actividades económicas son el petróleo, la agricultura ya que tiene las tierras más fértiles del país y el turismo, especialmente en la ciudad de Erbil.

 

 

 

Aquellos que enfrentan la muerte.

 

 

 

Esa es la traducción literal de la palabra “Pashmerga”, y como se conoce a los combatientes kurdos que enfrentan al Estado Islámico en Irak. El rol de los pashmergas en el combate contra ISIS ha sido tan fundamental como la asistencia militar de los Estados Unidos.

 

 

La gesta heroica de estos combatientes en contra del terrorismo, generó simpatías y despertó sentimientos nacionalistas en kurdos de toda la región, que se trasladaron a Irak a apoyar a sus connacionales y proveyó al pueblo kurdo de más elementos que afirman su identidad nacional. Además, si bien los kurdos ya tenían cierto poderío militar, combatiendo al Estado Islámico ha consolidado su poderío y se ha demostrado en muchas ocasiones más competente, organizado y mejor equipado que el ejército iraquí.

 

 

 

¿Qué podría resultar si los Pashmergas se enfrentaran al ejército iraquí en un hipotético conflicto armado?

 

 

 

 

¿Un Kurdistán Independiente?

 

 

Los kurdos iraquíes han sabido capitalizar las situaciones traumáticas vividas en Irak durante el SXXI. Mientras el resto del país se desangraba por la invasión norteamericana primero y el avance del Estado Islámico después, el Kurdistán ganaba cada vez más autonomía e influencia, y la zona ya se convirtió en autónoma de facto.

 

 

Por esto, en el último mes, con la amenaza yihadista cada vez más débil y acorralada en Mosul, los kurdos vuelven a concentrarse ahora en su búsqueda de mayor autonomía.

 

 

Una hipotética independencia sería catastrófica para Irak, ya que la zona del Kurdistán es sumamente importante debido a sus suelos fértiles y sus recursos naturales, y representa alrededor del 60% de la economía iraquí actualmente.

 

 

Todos contra los kurdos.

 

 

Una vez anunciado el referéndum, las reacciones internacionales no se hicieron esperar. El portavoz del ministerio de exteriores de Irán, Bahram Qasemi, advirtió que el Kurdistán es una parte inalienable de Irak, y llamó a mantener la integridad del país. Por su parte, Turquía calificó el hecho como un “terrible error”, mientras que la secretaría de Estado norteamericana pidió que esto no genere problemas en la lucha contra el ISIS.

 

 

Es que, si esta zona llegara a independizarse, no solo implicaría un gran problema político y económico para Irak, sino que podría generar reacciones similares en los pueblos kurdos que habitan Turquía y Siria.

 

 

Irak y la anarquía: Desde su invasión en 2003, Estados Unidos teme que Irak se vuelva un escenario anárquico, sumido en conflictos sectarios y religiosos debido a la gran diversidad de etnias que habitan el país. Es por esto que un Kurdistán independiente, no haría más que avivar las tensiones separatistas de otra regiones, haciendo peligrar la subsistencia iraquí y abriendo la posibilidad de una nueva incursión del islamismo radical

 

 

Turquía, el principal enemigo: El Estado que más conflictos ha tenido con los kurdos es Turquía, que desde los años 80 se encuentra en un conflicto armado con la guerrilla del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). El gobierno de Reccepp Tayyip Erdogan, ha cuestionado en repetidas ocasiones la autonomía que lograban los kurdos en Siria e Irak, y aprovechó su presencia militar en la zona para atacar estos asentamientos mientras combatía al Estado Islámico.

 

 

 

Debido a que en suelo turco viven alrededor de 20 millones de kurdos, una hipotética independencia de esta región sería un duro golpe para Ankara. Además, la tendencia neo-otomana que está tomando el gobierno de Erdogan, lo ha llevado a intervenir repetidamente en Siria e Irak, por considerarlos espacio de influencia de Turquía, heredera del territorio del antiguo Imperio Otomano.

 

 

 

Siria, el efecto dominó: La situación de los kurdos en Siria comparte algunas semejanzas con sus pares iraquíes. Mientras el país se sumía en una guerra civil y veía el crecimiento del islamismo radical, los kurdos se organizaron en confederaciones de aldeas dando origen a la Rojava, un territorio semi-autónomo dentro Siria, cuya importancia para contener el avance del Estado Islámico mediante las YPG fue fundamental. Si bien el gobierno de Damasco reconoce su autonomía de facto, el panorama una vez terminado el conflicto resulta incierto. ¿Buscarán los kurdos sirios una independencia cómo sus pares iraquíes? ¿Continuará Al Assad dándoles autonomía?

 

 

En busca de aliados.

 

Sin embargo, en los últimos años, el Kurdistán Iraquí ha ido direccionando su política exterior hacia la búsqueda de alianzas regionales que puedan apoyarlo en su reclamo independentista. Y es en el complejo juego de equilibrio de poder que llevan adelante Irán y Arabia Saudita en la región, que los kurdos han encontrado un posible aliado.

 

En los últimos meses, el presidente del Kurdistán, Masud Barzani, mantuvo reuniones con referentes de las monarquías saudíes de Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, así como también con miembros del Reino Hachemita de Jordania.

 

 

El acuerdo pretende ganar el apoyo de estas monarquías al reclamo kurdo, a cambio de instalar una base militar saudí en la zona, específicamente en territorio de las provincias de Duhok y Erbil. La sola posibilidad de existencia de un aliado militar saudí a las puertas de su territorio, irrita de sobremanera a Irán, que mantiene una disputa histórica con el sector sunita del Islam.

 

 

Esta situación ha pasado más allá de ser un rumor, y ha sido confirmada por medios oficiales saudíes e incluso se ha traducido en un fuerte apoyo de la comunidad al reclamo kurdo.

 

 

 

Por otro lado, algunas fuentes también hablan de Israel como un posible aliado de un Kurdistán independiente. Esto se debe a que, salvando las distancias, muchos identifican la situación actual de los kurdos con la de los judíos previa a 1948. La historia también parecería acercar a estas dos naciones, ya que según afirmó el entonces Primer Ministro israelí Menachem Begin, entre 1981 y 1974, Israel proveyó asistencia a los kurdos sublevados contra el gobierno de Bagadad. Siguiendo con la misma línea, en enero de 2016, la Ministra de Justicia del Estado Judío, Ayelet Shaked, se refirió al tema expresando que “el pueblo kurdo es un socio para Israel”.

 

 

Si bien Israel realizará una evaluación de costo-beneficio a la hora de apoyar una virtual independencia kurda, lo cierto es que en principio, ambos podrían tener intereses geopolíticos comunes.

 

 

Restaría saber cuál sería la reacción de Estados Unidos. Si bien algunos miembros del gobierno han indicado que el momento no es el adecuado para hablar de la independencia kurda, si el referendum se lleva a cabo y el proceso independentista comienza, la administración Trump tendrá un gran dilema que resolver. ¿Preservar la integridad política de Irak? ¿O mantener a sus viejos aliados militares en la lucha contra el Estado Islámico? 

 

 

Un futuro incierto.

 

 

A diferencia de la mayoría de las elecciones presidenciales que se fueron dando en los últimos años en Occidente, aquí el resultado electoral parece ser claro y obvio. No podríamos esperar sorpresas en las urnas del referendum. Sin embargo, la incertidumbre está relacionada con lo que sucederá inmediatamente después de la consulta popular, si es que esta lograra llevarse a cabo.

 

¿Cómo reaccionarán los países involucrados? ¿Podría esto desencadenar un conflicto a gran escala? ¿Qué consecuencias tendría un desmembramiento territorial de Irak?

 

Interrogantes que aún no podemos resolver. Lo que si sabemos, es que los kurdos se han vuelto un actor fundamental para la política de Medio Oriente, no solo por su rol clave para derrotar al Estado Islámico, sino porque podrían transformarse en un nuevo Estado o una nueva guerra en la región.

 

 

“Llegamos al punto en que las armas deberían callarse y dejar hablar a las ideas”, escribió en 2013 Absullah Occalan, fundador del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) desde la prisión de Imrali en Estambul, donde cumple una sentencia de cadena perpetua. Lamentablemente, contra los deseos de Occalan, el pronóstico para el futuro parecería ser otro.

 

 

Ver video explicativo:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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